articles
réactions
ignacio - 25.11.2005 | 2 réactions | #link | rss
Pero se puede decir en dos o tres palabras. Usted no se va a casar con ella porque usted es viejo y ella es joven. No sé si usted tiene treinta o cuarenta años, no importa. Pero usted es un hombre hecho, es decir deshecho, como todos los hombres a su edad cuando no son extraordinarios
ignacio - 23.11.2005 | 0 réactions | #link | rss
ignacio - 07.11.2005 | 0 réactions | #link | rss

Como cualquier ciudad / nosotros también escondemos / turbios itinerarios, edificios ruinosos / oscuras callejuelas de rencor o deseo / arrabales de miedo o parques para el amor / rincones de penumbra donde ocultar secretos / plazas que nunca visitamos / y aburridos museos donde exponer recuerdos / que a nadie le interesan / A nosotros / también nos habitan ciudadanos terribles : / funcionarios del tedio / mensajeros en moto llevándose muy lejos / el paquetito –primoroso y con lazo -/ de los remordimientos. / Viajeros que nos cruzan / con sus maletas camino de otros cuerpos / y sobre todo / transeúntes ajenos a nuestra propia voluntad / incívicos y tercos; / tienen nombres ridículos / como los sentimientos amor, rencor o miedo / y especulan – como vulgares comerciantes - / con el precio / por metro cuadrado de nuestro corazón.

Silvia Ugidos. Las pruebas del delito.

ignacio - 04.11.2005 | 0 réactions | #link | rss
Stuart é um album de tipos stranhos, vergastados pela dor, pelos sarcasmos da vida e nele as figuras irmam-se aos aspectos sombrios de Lisboa, aquela parte de onde o sol não se debruça todos os dias, onde há sempre trevas.
E como Steinlen, Stuart busca os tipos miseráveis, aqueles en cuja alma ulula o vento da tragedia; busca as ruas escuras, a luz tibia, o claro-escuro.

Ferreira de Castro. 1926.


ignacio - 03.11.2005 | 2 réactions | #link | rss


daniel machado
http://webs.montevideo.com.uy/electrico/


ignacio - 03.11.2005 | 1 réactions | #link | rss
É muito destas raras vocações de sarça-ardente que me sinto em família, o que equivale a explicar que quase sempre estou só. Mas não posso queixar me, os ocasos da vida, ou o facto de navegar por instinto, na direcção certa, fizeram que encontrasse, de longe em longe, azores e madeiras no vazio das ondas, ilhas fraternas de rigorosa ternura, abrigos de pedra suave onde encostar a inquietação da febre, pessoas que nos reconciliam com a noite mais obscura


ignacio - 03.11.2005 | 0 réactions | #link | rss
Como domingos de invierno, otra vez, volveis a venir a verme. Os volveis a marchar.

Quizás esta vez, la cosecha sea corta. Os turnais en vuestro día de ausencia, de tristeza y de mal genio, al tercero incluso os llegais a poner de acuerdo en hacerlo a la vez.
No me contais lo que pasa, apenas insisto.

Pero la tensión sigue mareandote a veces, papá, un día de cada dos, sin tener que subir a ningún faro como ocurrió en Colonia. Una noche te iluminas, recuerdas una cena en ese lugar con la luz verde en la fachada, entonces cuando trabajabas semanas enteras en Portugal. Lisboa que nunca terminó de gustarte, siempre ese hotel que quedaba fuera de la ciudad.

Buscas el mismo restaurante, las mismas sillas de colores, las gambas de la plancha a pagar esta vez en euros. No es una tasca cutre, es amplio, grande, un poco bar americano, siempre los azulejos cubriendo la pared. Buscas un pasado que no vuelve, la vez que la abuela se quedó con nosotros en Talveila, primera y última vez.

Y así como la abuela se va sentando con nosotros, con su nigno Jesús de Praga guardado en el bolso, mamá comienza a quedarse triste, sus grandes ojos empiezan a humedecer.
Las gotas para la tensión capaz, sus efectos secundarios, un cambio de color que parece que no, pestagnas todavía más largas que parece que sí.
Mamá triste, el abuelo que baja andando por la Avenida de la Liberdade, siempre la misma acera, la de la derecha.

Los agnos pasan, y las sillas del restaurante las volvieron a tapizar iguales.

Lisboa llueve, me duele un poco la garganta, vuelta a cambiar de casa.
Sexta visita a un Ignacio de viaje que no se termina de decidir.


ignacio - 03.11.2005 | 0 réactions | #link | rss
Llevo un mes y medio aquí. Estoy buscando la esencia de Nicaragua, por sus rincones, entre su gente. ¿Estará en lo alto del volcán Momotombo? ¿En los patios de las casas coloniales de Granada y León? ¿En la fe que dislumbro en las miradas de las mujeres con las que trabajo? ¿Debajo de los pies descalzos de los niños a los que sonrío? ¿En los mariachis que acompañan los ataúdes de los que se van? ¿En los jóvenes que beben guaro y bailan reegaetón? ¿En las maquilas de las zonas francas? ¿En los autobuses amarillos donados por los gringos? ¿En la mujer que cuenta historias a sus nietos a la puerta de una casa? ¿En las hamacas? ¿En el tiempo transcurrido en las miles de mecedoras que se balancean por todo el país? ¿En las palabras de aquellos que me hablan del tiempo de la Revolución? ¿En los que murieron sintiéndose orgullosos de ser nicaragüenses y de su lucha? ¿En las sonrisas de las niñas Silvana y Rafaela, con las que me tomé un batido mientras me decían más de lo que ellas creían de la situación en la que viven? ¿En el machismo de los hombres? ¿En los abusos sexuales que están casi normalizados? ¿En las mujeres que se bañan vestidas en la playa? ¿En los que me preguntan qué dice mi marido cuando me ve fumar? ¿En los centenares de miles de nicas que emigraron a Florida y a Costa Rica? ¿En el malecón de Managua? ¿En el pueblo llamado “Muy Muy”? ¿En la provincia de “Madriz”? ¿En el olor a café recién preparado? ¿En los inmensos maizales? ¿En los caballos que llevan a los niños a la escuela? ¿En los agricultores que vienen a llorar a mi lado porque las lluvias se han llevado el trabajo de un año? ¿En los taxi-bici? ¿En el curandero al que me llevaron para que me “sobara” un día que me torcí el pie? ¿En las cuatro urbanizaciones lujosas o en los millones de chabolas? ¿En los partidos de baseball de los domingos o en las peleas de gallos de los sábados? ¿En las canciones revolucionarias de los Mejía Godoy o en los himnos de la iglesia evangélica de al lado de mi casa?
Todavía no lo tengo claro. Cuento con mes y medio o tal vez más. Quién sabe. Mientras tanto, seguiré buscando…


FutureBlogs - v.0.8.6beta - Ce site est hébergé par http://monblog.ch