Fue como ese tango de Arolas. Comme il faut. Ese título de bolsa de zápatos de mujer, de zapatos caros y un poco duros, como decía Regina en Montevideo. El Marne. Títulos en francés que sobrevivirían al tiempo por otras orquestas, por Di Sarli, Arolas era los anhos 20 y apenas quedan grabaciones que se salvem del ruido y del tiempo.

Tan bonita que me recuerdas a un tango de Arolas, que escuché en el cabaret Parda Flora, le dijo el Corto Maltese a Pandora. Pero la vida de Arolas había sido trágica, hijo de emigrantes franceses, escapado de Bs As a Montevideo huyendo de una amor que le había robado su propio hermano mayor. Perseguido por la mala suerte, atropella un mocoso en Uruguay  con unos de los primeros coches que atravesabam la Ciudad Vieja.

Acabó en Paris. Murió joven, tuberculoso, alcohólico, de pena. Y dejó una maleta llena de partituras, unos cuantos tangos que todavía sa bailan en todas las milongas, cuando está por acabar la noche...

para escuchar, http://www.todotango.com/spanish/biblioteca/partituras/partitura.asp?id=2383